El Búho que desaparece



No me confundas, por favor, que aquí estoy de momento, plasmado en las hojas que ya no serán, en las páginas olvidadas de lo que alguna vez fue un árbol, en las confusas y efímeras raíces de tu recuerdo, en mis memorias, en la ramificación de tus imaginaciones pasajeras y en el mejor de los casos siendo ignorado posado tras de un árbol, desconocido, estoy en estas letras tratando de ser olvidado, porque no busco que me recuerden, quizás es más que lo contrario así que presta atención que no lo repetiré igual nunca más aunque me leas y re leas.






Una vez me dijeron que acecho y obtengo a mi presa sin que nadie lo perciba en el manto oscuro de la noche, porque de noche todo corre y todo vuela simultáneamente...






La verdad es graciosa, pero primero contaré mi desentendido y razón de mi petición a que no me confundan con alguien más, inicaré con lo que dicen de mí. Se dice que me ven como el que a media noche lanza una gran invitación para que salgan de sus escondites algunas suculentas criaturas nocturnas, que soy más fácil de ver cuando me bronceo con la Luna, los que que me perciben realmente dicen que aguardo paciente con mis silencios, silencios acompañados de mis cortos cantos que gritan "sal un poco, atrévete, anda vamos a jugar". Cantos cortos y honestos que invitan a experimtar, a permanecer con la incertidumbre del no saber. De hecho en una ocasión me interesé tanto por la descripción de una tierna presa, que antes de comerla le pregunte ¿qué te dicen mis sonidos? y me contestó lo siguiente:






-"yo quería salir de mi madriguera pero había un pero, un pero para poder salir, quería pero no podía hasta que me emborraché con tu canto o no se que pasó, y me convencí a mí misma con ayuda de tu lírica a salir. Ahora mírame apunto de ser devorada por tí, sé que te traduje bien y me arriesgué pero ¿por qué haces esto? Dijiste avientate, ahora es cuando; me aventé y luego tus garras en mi cuerpo, me doy cuenta que por pensarlo tanto me atrapaste..."






Tenía hambre, aquella ocasión sus palabras me llegaron hasta que inició la digestión y me camuflajé en mi cálido nido, sus palabras fueron tan como si yo controlara todo, como si por mi encanto a la noche fuera el rey de la oscuridad y se hiciera mi voluntad pero yo ¡también soy vulnerable!.. La verdad es que sé tan poco como cualquiera que se encuentre en este bosque oscuro, quizás hasta sepa menos que aquellos seres que calleron en mis garras alguna vez, la verdad esque tampoco se trata de saberes, la verdad es que traducen bien mis cantos porque en resumen grito en las sombras del cielo estrellado: "deja de analizar", "avientate ya", "si alguien te caza es un riesgo que vale la pena correr", "sólo escucha a tu intuición", "déjate llevar por los sonidos que fluyen en el viento y nunca olvides que hay mucho que el miedo a lo desconocido no te permite vivir". La verdad esque esas palabras son para mí mismo, me las digo justo antes de comer, justo antes de salir a cazar, en el momento en que me aviento y bueno, la verdad me molesta que me confundan con la charlatanería de un optimista porque aunque me gusta volar no es para elevar mi ego y es más bien alimentarme, me convenzo de arriesgarme a salir a cazar sabiendo que también puedo ser cazado.






No me confundan con aquellas personas que ya trascendieron, que ahora levitan y lanzas palabras al aire de auto ayuda, no me confundan con las increibles palabras del estúpido Paulo Coehlo porque yo gozo de estrellarme contra el suelo y no saco de allí más que un beneficio personal. Sí, sí, me refiero a mi alimento, no hay nada de una actitud bondadosa mezclada con motivación para emborrachar tu alma de optimismo, no, no, no hay nada de eso y quizás eso es lo que abunda en esos misteriosos momenos; ¡nada!






En fin, el chiste; lo gracioso de esto es que mis "palabras motivadoras" son precisamete para mi antes de lanzarme, son escuchadas entre los silencios sutiles del sombrío húmedo bosque y algunas presas se convencen para salir, a veces me pregunto ¿será que si yo no lograra convencerme a mí mismo de aventarme tampoco mi alimento se convencería de salir? Como dije antes, esas palabras de auto apoyo que me grito a mí mismo y que culminan en un "si ahora es cuando!" Son realmente para levantar mi vuelo y terminar con el estómago satisfecho y al finalizar, lo que busco es que me olviden, como una canción que tarareas sin conocerla, que nace espontáneamente del momento y cuando quieres recordarla es imposible. Por favor no me confundan con los hipócritas que muestran siempre una sonrisa, porque la verdad es seria; no habrá una cosa, no habrá nada que yo diga que no me convenga pues eso de recordar es el trabajo de loros y no de los búhos...






Ya no me confundan porfavor, la verdad de mi caso es sínica, sanguinaria si quieres, un conjunto de verdades sin vergüenza, pero que sobre todo no deja de ser verdad...






UmazA.


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