American circus.
1
Probablemente habian pasado unas tres semanas desde que habia visto a beatriz. Yo casi siempre rehuia su compañia a menos que me sintiera en verdad solo. Ella y yo habiamos tenido una relacion larga, nutritiva. Apoyada por unos cuantos excesos, pero buena al fin.
Probablemente habian pasado unas tres semanas desde que habia visto a beatriz. Yo casi siempre rehuia su compañia a menos que me sintiera en verdad solo. Ella y yo habiamos tenido una relacion larga, nutritiva. Apoyada por unos cuantos excesos, pero buena al fin.
Un dia desperte en la casa que rentabamos juntos (tenia una resaca fatal) la encontre junto a la puerta, llevaba un bonito vestido azul a flores, un enorme cinturon cafe, las botas que compramos en praga y un peinado imposible, una lindura. A su lado habia una maleta enorme.
-Me voy- dijo mientras sacaba la agarradera de la maleta.
-Bien, de regreso compras algo de leche por favor.
-¡No! Me voy en verdad, me voy de aqui. Te amo, pero tu no entiendes nada.
Le dio un fuerte tiron a su maleta, agito el cabello en el aire y desaparecio. La noche anterior habiamos ido a una fiesta y la habiamos pasado genial. Regresamos a casa tomados de la mano, nos lavamos los dientes primero ella y luego yo, y dormimos en la misma cama. Tenia razon. Yo no entiendo nada.
Aun nos vemos de vez en cuando, pero solo como un pequeño remedio a la soledad. Entre nosotros no hay nada mas, quizas nunca lo hubo. Ahora en el fondo nos odiamos.
2
Esa noche yo iba de resaca obviamente, lo cual no era raro ya que la fiesta habia durado hasta esa tarde y apenas habia dormido.
Fuimos al circo esa noche, al famoso "American Circus". Lo de siempre: locos, depravados, alcoholicos, sarnosos, y por supuesto los integrantes del circo.
Esa noche yo iba de resaca obviamente, lo cual no era raro ya que la fiesta habia durado hasta esa tarde y apenas habia dormido.
Fuimos al circo esa noche, al famoso "American Circus". Lo de siempre: locos, depravados, alcoholicos, sarnosos, y por supuesto los integrantes del circo.
Por los alto parlantes anunciaron a Jeannie, la elefante malabarista. Jeannie era una pequeña elefante, tenia manchas en todo el cuerpo y ojos tristes, pero hacia sus trucos a la perfeccion. Si alguna vez crei en el amor a primera vista fue con Jeannie, y no me refiero a un amor zoofilico o alguna desviacion como esa. Me refiero a que queria cuidarla, sacarla de esa miseria.
Esa misma noche me puse pantalones negros, sudadera negra y pasamontañas, baje al sotano de la casa en la que ahora vivia solo, tome mis alicates para cortar alambre y me dirigir al american circus. Nadie cuidaba a los animales de noche asi que entre facilmente. Cuando llegue, Jeannie estaba encerrada en una jaula de su tamaño y sus patas estaban sujetas con grilletes al suelo de metal. Afortunadamente habia traido los alicates grandes y fue pan comido romper el candado y los grilletes. Jeannie me vio a los ojos y acaricio mi cabeza con la trompa, me siguio como si fuera cristiana y yo Jesucristo. La lleve al enorme caseron que rentaba en ese entonces.
3
Nunca nadie vino a buscarla y viviamos felizmente, yo con mis paseos en su espalda y ella con sus cacahuetes. Pronto Jeannie aprendio a hablar y teniamos largas charlas en donde me contaba todo acerca del circo. Tambien me dijo que los cacahuetes estaban bien por un tiempo, pero que ya era suficiente. Eran buenos tiempos y ya rara vez me sentia solo. A Jeannie casi nunca le gustaban las mujeres que yo llevaba a casa pero me respetaba, se sentaba alli y comia los cacahuetes que ellas, invariablemente, le daban.
Le habia construido una linda casita en el jardin y parecia feliz en ella.
Todo iba muy bien.
Un dia, desperte y baje a la cocina. Encontre a Jeannie a un lado de la puerta con una maleta enorme.
-Me voy. Te amo, pero tu no entiendes nada.
Solo eso me faltaba.


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