Aquella época, cuando fui vampiro.

Ya no hay mucho que decir, todo esto es quizás un capricho, un liberar un poco de este aire que me está intoxicando, pero no sé que más decir, porque ya no se en que más creer. 
Me recuerdo, me recuerdo cuando era grande y escalaba montañas, me recuerdo cuando lo más difícil en el día era decidir de que manera iba a conquistarlo, me recuerdo mandando tragos a través del bar a una guapa desconocida, me recuerdo rodeado de gente, me recuerdo con amigos, me recuerdo imbatible. Pero sólo es un recuerdo... mi recuerdo. Porque también recuerdo las quejas de las personas cercanas a mi, que me tachaban de frío, de callado, de ególatra. Y ellos, tal vez ellos no me recuerden grande sino crecido, quizás no confidente sino confiado, no lo sé, no lo sé porque ya no hay personas cercanas a mi. Las chicas guapas se fueron, los amigos están en algún lado pero no aquí, las montañas hoy son inalcanzables, los días inconquistables, y los recuerdos, sólo son recuerdos, de lo que solía ser y apreciar, y de lo que hoy soy en comparación.

Pero hay quien dice que hoy soy mejor, que hoy al menos hablo de lo que siento, que he crecido y que soy mas fuerte, que soy un buen hombre y un buen confidente, que las heridas que he sufrido me han ayudado a entender las heridas que he infringido. Y no sé, puede que tengan razón, pero yo me leo, al Jair de hace 6 años, y veo al mismo, al mismo suicida, al mismo tonto, al mismo loco. Y de vez en cuando mantenemos conversaciones, ese Jair y yo, y se convierten en una batalla de egos, el me dice que soy una mierda y yo le digo que es un idiota.

Tal vez sea mejor humano, pero no mejor persona, porque en dónde ven crecimiento en realidad sólo tengo un estirar de brazos para hacerlos sentir orgullosos, me confunden con buen confidente cuando yo lo único que hago es escuchar y callar, porque dentro de mi llevo pecados mucho más grandes, porque me ven las cicatrices y las ven en pasado, cuando debajo de cada una de ellas el tejido se retuerce y se arrepiente, cuando no tienen idea del terror que me da el pensar que nunca cerrarán.

Y también les puedo decir que si algún día intentan descubrir si hoy en día soy o no un mejor hombre, podrían preguntarle a mi hermana, pero ella les diría que mis ojos hace tiempo que se apagaron, le podrían preguntar a mi padre y les diría que el me ama, pero que ya no esta seguro de que yo todavía ame algo en este mundo, o acudir con mi madre, pero ella haría un mohín de fastidio y se alejaría. Hace mucho tiempo fui alguien grande, pero hoy ya crecí.

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