Éramos dos, pero uno siempre pesó más que el otro.


Cuando el tiempo pase, los otoños, las heladas; cuando el viento entre por tu ventana a mitad de la noche y pegue en tu espalda descubierta ¿aún pensarás en mi pecho resguardandola?; cuando estés parada sobre la playa viendo hacia el mar ¿aún pensarás en tus pies bailando sobre los míos?; cuando tengas un día terrible, de esos de lágrimas, de esos de tragedias del pasado, de esos de demonios impuestos ¿aún pensarás en mi hombro como remedio?; cuando camines por la calle y te llegue el olor de mi loción ¿aún pensarás en los días peinando mi cabello?; cuando todo se seque, cuando todo se inunde, cuando todo se queme, cuando todo se asfixie, cuando todo arda, cuando todo duela, cuando todo explote ¿aún pensarás que fue mi culpa?; cuando te preguntes si en realidad nos faltó tiempo o más bien te sobraron los pretextos ¿aún tendrás mi número telefónico en tu agenda?.


No, me imagino que no. Siempre estuviste fuera de mi alcance, nuestro tiempo juntos nunca sabría si describirlo como un desliz en el orden del universo o un milagro en el orden de mi vida. Ese tiempo en el que toqué (por lo que ahora parece sólo un instante) el paraíso que representan tus labios, fui feliz, increíblemente, desconcertantemente; pero fue justo el momento en el que mi gran salto alcanzó tu belleza cuando comencé a sentir el tirón de la gravedad, devolviéndome a donde todo quema, a donde todo asfixia, a donde todo arde, a donde todo duele, aquí, en donde todo explotó. Y ya no me queda más que plantearme ese tipo de preguntas, pero hacérmelas solamente a mi, y contestarme únicamente con monosílabos, no tratando de emular esos últimos días a tu lado, más bien huyendo de la crudeza de una respuesta de verdad, de una respuesta de tus labios.


Solía preguntarme si regresarías, pero ya entiendo que fui tonto al hacerlo, porque volver implicaría que alguna vez estuviste aquí abajo.
Ahora entiendo que la pregunta correcta es:
¿Algún día te alcanzaré de nuevo?
Y bueno.
No.
Me imagino.

Me imagino que no.

Comentarios

Entradas populares