Campeón
Me gustaría poder decirte que el tiempo ha pasado rápido, que hoy, en retrospectiva, pareciera que todo hubiera sido ayer, pero ya de qué me serviría mentirte, que ya son 5 años, pero se siente como si toda una vida hubiera pasado.
Aún recuerdo la primera vez que hablamos, fue casi un mes después de que llegaras a vivir a esa casa. Tenías unas parrillada con tus amigos y uno de ellos había dejado su auto tapando la entrada de mi garaje, pensé en no meter mi carro con tal de no tener que llamar a tu puerta, no porque quisiera evitarte a ti en particular, más bien porque en aquellos días evitaba el roce en general con las personas. Al final, decidí tocar tu puerta para pedirte que movieran un poco el auto y fuiste tu el que atendió, “¿Qué pasó campeón?”, lo recuerdo perfecto, fue la primera vez que alguien que no fuera mi papá me decía campeón, honestamente al principio lo sentí condescendiente, como si intentaras burlarte de mi o algo parecido, fue con el tiempo que entendí que era una de tus palabras favoritas para hablar con la gente, fue con el tiempo que hasta yo mismo adopte esa muletilla. Me invitaste a pasar y dije que no, que muchas gracias pero estaba cansado, insististe y me dijiste que la única forma en la que mi auto entraría a el garaje era si aceptaba entrar aunque sea unos momentos contigo y tus amigos, así que acepté.
Hoy en día cuando me dicen campeón siento como si algo se retorciera por dentro, como si hubiera una cantidad limitada de veces que pudiera oírlo sin quebrarme, y eso, de vez en cuando me quiebro al oírlo, porque me transporta a ti pasando por mi a la escuela en tu viejo Renault amarillo, o “el roñol” como te gustaba llamarlo. Me recuerda esos días en los que la única compañía que tenía era la tuya, la única amistad era la tuya, un par de navidades, años nuevos, un Halloween que recuerdo perfecto, y tu, y yo, brincando la barda que separaba nuestras casas con tal de no tocar el timbre. Había veces en que yo aún no llegaba de la escuela y tu ya estabas en mi cuarto jugando con alguno de mis videojuegos. Tu tomabas y yo no en esos días, que ironía, que broma tan pesada, me jode campeón, todo esto me jode hasta el alma.
Cuando entré a tu casa estaba tu hermano y un par de amigos tuyos, la carne estaba deliciosa y quien sea que la haya marinado el día de hoy debería de tener un restaurante. ¿Aún recuerdas cuales fueron de las primeras palabras que intercambiamos? Yo aún lo hago, preguntaste -¿Porqué siempre pareces estar tan solo?- fue por esa razón por la que me invitaste a tu casa ese día, estoy seguro; te contesté que aunque pareciera que estaba solo en realidad no me sentía solo para nada, que estaba tranquilo en la forma en la que vivía y que de hecho, prefería evitar a la gente; te reíste, pero no fue una risa burlona, fue más como un “vamos a solucionar esto”. Y bueno te digo esto porque hoy las cosas han desbordado en el total opuesto de esa respuesta que te di hace muchos años; hoy no parezco estar solo, pero me siento más solo que nunca en la vida; verás, ese día no sólo te perdí a ti, perdí a el resto de mis amigos, mi vida como la conocía, un poco más adelante al amor de mi vida, mi vida… ¿Qué me dirías hoy si me pudieras ver en este estado? Estoy seguro que no estarías orgulloso de esto en lo que me he convertido, “alza la mirada campeón” o algo por el estilo. Me llevarías, como hace tiempo, a conocer gente, me presentarías a tus amigos una vez más con la esperanza de hacerlos míos también, quizás tomaríamos las bicicletas una vez más y saldríamos a recorrer todos los parques con la esperanza de encontrar la rampa perfecta. Pero no, nada de eso es posible ya, carajo como te extraño amigo, de todos estos dolores que hoy viven en mi el tuyo es el que prevalece, te extraño campeón, y mi maquina del tiempo sigue sin funcionar, y la gitana se rehusó a contarme el secreto de como poder cambiar lugares contigo. Todo esto me está matando.
Ya ha pasado una vida, pero esta nueva tiene menos color, tiene menos sabor, menos textura. Me haces falta. Y me pregunto ¿será válido para mi decir eso?


Comentarios
Publicar un comentario