Ven Aquí
Últimamente he estado pensando en drogas, en rendirme a la heroína y encontrarme en los opiáceos, en morderme las venas y deshacerme el tabique; he pensado en descongelar el corazón que llevo a todos lados en una nevera y mandarlo de avanzada con un - ven aquí - ; he pensando en soltar el manubrio de la moto y sonreír, en quitar las llaves y lanzarlas al vacío con la firme convicción de encontrarnos en el fondo, y ya sé, ya sé carajo, que si me has leído aunque sea un par de estrofas esto no será nada nuevo para ti.
Pero me juro débil, endeble a caer ante cualquiera de las provocaciones. Siempre entre dos mundos que explotan y dos verdades que sofocan, entre dichos que no entiendo y palabras que nos rebasan. Y me atrapo a mi mismo pensando - Usaré un español más neutral - ¿Pero qué demonios es eso, un español más neutral? Que si nos entendemos lo hacemos, y si no de cómplices no tenemos ni el disfraz.
Cansado, totalmente cansado, arrastrando los pies por filosofía y buscando razones entre las grietas.
Pero me juro fuerte, poderoso sobre todo esto que me ahoga, impermeable ante la tormenta. Y no es que te conozca, o que crea llegar a hacerlo más allá de la mesa, tampoco es que busque un pretexto para sacarte de tu rutina, pero me imagino que no puedo ser el único cansado, me imagino que no puedo ser tu cómplice sin un delito. Recuerdo entonces el arma que llevo bajo las mangas, esa que trae consigo el toque de un "por siempre", que viene invariablemente acompañado de un "adiós". Me sé entonces desechable.
Pienso en adicciones, en levantar las manos y hacer como en montaña rusa, en esa promesa que no cumplí, en sus lágrimas, en sus ojos; pienso en adicciones y en rendirme ante ellas, como si no llevará años ya perdiendo las batallas.


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