Otro otoño, solo eso, uno más.

 





Quise exigirte una disculpa, que tuvieras el tacto de reconocer lo que nos hiciste pasar. Quise una disculpa, pero recordé rápidamente que todo esto me lo merezco, recordé que mi deuda es muchísimo más grande que mis ganas, que cada sonrisa conduce a una factura y cada factura a una herida. Quise llorar, de verdad que lo intenté pero no encontré un motivo, no fuiste especial, tampoco me hiciste serlo. Busque en todos lados las ganas de romper una ventana mientras me ahogaba en llanto, de cortarme los brazos mientras escuchaba canciones que me recuerdan a ti, pero el hecho es que lo único que encontré fue la resolución de lo que fuimos el uno para el otro, del trámite que representamos y de la soledad que nos llevo a creer que nos necesitábamos. Pero yo no, yo no a ti, siempre me merecí más pero las putas facturas se seguían acumulando, y me conforme; me conforme en los brazos de alguien incapaz de amar a alguien más que a si misma, me conforme en las mentiras y en las volteretas con las que me enredaste, me rebaje a hacer cosas que estaban muy lejos de mi, por miedo, por miedo a nunca encontrar un modo de saldar esta deuda que traigo encima.

Volví también a la costumbre de culparme de todo, de responsabilizarme hasta de tus errores, pero el hecho es que no vales la pena, el hecho es que quizá nunca lo hiciste, el hecho es que encontraste un zapato perfecto para tu horma porque no hay cosa más fácil que patear a alguien derrotado. Nunca tuve oportunidad ante esa crueldad.

Y si tuviera que ofrecer una disculpa sería únicamente por hacerte creer que alguien como tú podría ser feliz con alguien como yo. Me agarraste de proyecto y no hay nada más cansado que una pareja que cree que te va a salvar, como si lo hubiera pedido o si fuera necesario.

Necesito una disculpa, pero no tuya, una que satisfaga todo esté puto dolor con el que cargo desde aquel momento en el que lo perdí todo. 

Cuando pienses en mi quiero que recuerdes todo lo que tuviste, todo lo que te di y recuerdes que nunca lo mereciste.

Esa factura no será mía.

Comentarios

Entradas populares